¿Compensa ser infiel?
Fecha: 30/09/2008Todos lo hemos pensado, y más de siete millones de españoles lo han sido. ¿Está en nuestra naturaleza buscar experiencias sexuales y amorosas fuera de la pareja estable, o es consecuencia de problemas más o menos camuflados en esa pareja? La infidelidad, una constante en la historia de la sexualidad masculina, afecta a otras esferas además del sexo. Infórmate.
“No es que lo esté buscando, pero llegado el momento no puedo decir que no fuera infiel”. Habla Francisco, madrileño de 36 años. Vive con su pareja desde hace cinco. “Hace unas semanas”, recuerda, “estuvo a punto de ocurrir, cuando pasaba el fin de semana con unos amigos. Al final no hicimos nada, pero estuvo cerca. Creo que hubiese seguido hasta el final”. Francisco llegó al borde aquella noche de pasar a formar parte de los más de siete millones de españoles (hombres) que han sido infieles alguna vez en su vida, según un estudio de Sigma Dos. Si a esto sumamos los cuatro millones de mujeres que también aseguran haberlo sido, nos encontramos con que una cuarta parte de la población ha engañado a su pareja.
Y tú, ¿te atreverías? Quien más quien menos, todo el mundo ha sentido el gusanillo alguna vez. Aunque sólo sea como fantasía: ¿Y si…? Al final, unos dan el paso y otros no, quizá temerosos de que el sentimiento de culpa les impida dormir luego; o de que un ratito de placer ponga en peligro una relación duradera. “Ya está, lo he hecho… ¡Soy infiel!”, se puede leer en una bitácora en Internet. Su autor decidió hace algún tiempo compartir sus dilemas, que llevaban meses rondándole la cabeza. ¿Lo hago o no lo hago? La respuesta de los internautas no se hizo esperar: varias decenas de mensajes donde cada cual daba su opinión. “Creo que tengo mucho amor que dar”, explica el autor, de nombre ‘Infiel’, a secas, “y no exclusivamente en una pareja”. Y, pese a los mensajes llamándole a no dar el salto –muchos– , el autor lo hizo. Y no parece arrepentido.
¿Qué nos lleva a buscar un ‘rollo’ más allá de la pareja?
Muchas veces hemos oído –o utilizado– el argumento “es que yo soy así”. Pero, ¿tiene realmente la naturaleza algo que ver con esto? Si eres de los que echa mano de la genética para explicar sus devaneos, memoriza el dato: en el año 2004 el doctor Tim Spector, de la Unidad de Investigación de Gemelos del londinense St. Thomas Hospital, aseguraba que algunas personas podrían estar genéticamente predeterminadas a tener relaciones más allá de la pareja. “Seguramente no se trate de un solo gen, pero un número indeterminado de ellos podría participar en el proceso. Es posible que los mismos que incitan a asumir riesgos y otros rasgos de personalidad similares”, dijo el investigador. Además, según un reciente estudio del Instituto Karolinska, de Suecia, hay un gen influyente –que no determinanteen nuestro comportamiento de cara a la pareja: es el alelo 334; y las investigaciones, realizadas sobre gemelos suecos, demuestran que los hombres que carecen de él tienen mayor capacidad de compromiso. La célebre antropóloga Helen Fischer ya ha dicho que conocer esta información genética podría ser de utilidad para la pareja: así, asegura, nos podemos adelantar a los problemas antes de que lleguen. ¿Tocará, el día de mañana, analizar el ADN antes de ir al altar?
En cualquier caso, la naturaleza no basta para aclararlo todo, pese a que incluso psicólogos como David P. Schmitt, de la Universidad de Branley, hayan recurrido a ella para explicar por qué los hombres somos más promiscuos que las mujeres. En un estudio muy criticado, Schmitt interrogó a 16.000 personas de 50 países distintos. El resultado fue que los hombres –heteros y homosexuales– deseaban en todos sitios tener más parejas sexuales que las mujeres. Como todo buen psicólogo evolucionista, Schmitt aludía a tiempos prehistóricos: los hombres promiscuos tenían entonces más posibilidades de repartir sus genes por el mundo. Parece que estamos condenados...
Antoni Bolinches, psicólogo, terapeuta de pareja y fundador del instituto psicológico que lleva su nombre, tiene otro punto de vista. Motivaciones para la infidelidad hay muchas, sostiene: la autoafirmación, la búsqueda de afecto, la necesidad sexual, la venganza o la búsqueda de reacción de la pareja... ¿Te suenan? Pero añade que “la motivación del hombre es más primaria. Sólo necesita una mujer atractiva disponible”. De nuevo: ¿te suena? Pese a todo, las cosas están cambiando: “Muchos hombres rechazan infidelidades en la actualidad por temor a no quedar bien sexualmente. Se les ha roto el esquema del cazador”. El terapeuta no niega que haya diferencias de género: “El hombre puede compatibilizar la infidelidad sin cuestionarse la pareja ni el amor. La mujer es más coherente. A él, por ejemplo, la infidelidad le puede incluso aumentar la libido en el seno de la pareja, algo mucho más raro en la mujer”. Oiga doctor, ¿y puede haber algo bueno en esto?, le preguntamos. “Puede. Es una de mis tesis: la infidelidad descubierta sirve de revulsivo en el seno de la pareja, y en una tercera parte de los casos para bien. ¿Quiere esto decir que yo defienda este tipo de conductas? En absoluto: en dos tercios de los casos las consecuencias son negativas”.
“Yo no veía nada malo en ello”, explica Luis. “Durante muchos años me liaba con quien podía, y no afectaba a mi relación de pareja. Aunque ahora he dejado de hacerlo”. ¿Por qué? “No sé, ahora tenemos una hija, vivimos juntos... Antes estábamos en pisos distintos, además yo viajo mucho, y era más fácil”. Luis, infiel recurrente durante una época, se encuentra en el 15% que, según un estudio del Instituto Sondea para Nordic Mist, se muestra dispuesto a repetir una infidelidad. Él tenía la coartada a tiro de piedra: el trabajo le brindaba la oportunidad de dormir fuera sin necesidad de dar explicaciones. Otros no lo tienen tan fácil. Y han de estrujarse el cerebro para escaparse de la oficina, o buscar la excusa de una reunión improvisada a deshora. Tras la llamada de rigor, raudo al encuentro furtivo. Incluso puedes encontrar hoteles especializados en las relaciones extramaritales. ¿Qué ofrecen? Discreción absoluta y todo tipo de precauciones para no ser visto… que luego hay sorpresas. Por ejemplo, el hotel La França (www.lafranca.com) de Barcelona, o el Regás (www.hregas.com), en la misma ciudad. Tras cubrir la matrícula del coche en el aparcamiento, un empleado del hotel acompaña al huésped a su habitación, asegurándose de que no se encuentre a nadie por el camino. En el Regás, está, incluso, prohibido deambular solo por el hotel.
Pero el negocio de la infidelidad va más allá. Han surgido, incluso, compañías especializadas en preparar una tapadera. Tucoartada.com o Coartadaclub son empresas que se encargan de arreglarlo todo para que tu pareja no sospeche nada. Miguel Ángel Martín explica cómo surgió la idea de Tucoartada.com: “Estábamos cenando un grupo de profesionales relacionados con cursos, seminarios y organización de eventos. Alguien comentó que un amigo le había pedido encarecidamente un manual de uno de los cursos, y un certificado de asistencia para justificar la ausencia de su domicilio”. Se dieron cuenta de que ahí había un potencial negocio y un tiempo después decidieron ponerse manos a la obra. Desde principios de 2007 han recibido ya cerca de 400 solicitudes de servicios “que ponen en juego nuestras habilidades”, añade. ¿Quién recurre a ellos? “Nuestros clientes son hombres y mujeres de todos los niveles sociales. Lo curioso es que quienes suelen llamar a pedir la información son ellas, incluso aunque la coartada sea para la otra parte”. Las coartadas que han preparado hasta la fecha son de lo más variopintas, aunque no quieren dar información, para no poner en peligro a sus clientes: la inauguración de una exposición para un abogado aficionado a la egiptología, o un curso sobre nuevas técnicas de decoración en pastelería para un pastelero… Una vez decidida la excusa, ellos se encargan de todo: mandan las invitaciones, confirman las reservas, entregan certificados de asistencia, planos de la ciudad que supuestamente han visitado… Y, adelantándose a las críticas que puedan recibir por su negocio, explican: “Algunas personas pueden opinar que esto es inmoral, pero pensamos que la persona que quiere engañar a su pareja lo va a hacer con nuestra ayuda o sin ella, porque la infidelidad es tan antigua como la pareja”.
SUMARIO Nº 273
Este mes podemos disfrutar de unas espectaculares fotos de Olivia Wilde, la médico de House que ha hecho suspirar a más de uno. Después de la resaca del Mundial, comienza la Liga y te traemos los fichajes clave de esta nueva temporada. Además, te traemos entrevistas de actualidad, reportajes, moda, belleza, chicas... ¿Te lo vas a perder?
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